Internet Meeting PointInternet Meeting Point

Date: October, 7 and 8 2011

Place: Hotel Silken (Gijón)

More información: http://www.internetmeetingpoint.net/Fecha: 7 y 8 de octubre de 2011.

Lugar: Hotel Silken (Gijón)

Más información: http://www.internetmeetingpoint.net/

El horror

«Terrícolas» es un documental que causa pesadillas. Quizás constituya la más dura crítica que se ha lanzado contra el ser humano y por eso verlo es un reto. A lo largo de su hora y media de duración, el espectador sentirá el impulso de apagar el televisor en no pocas ocasiones y sólo algunos valientes conseguirán visionarlo en su totalidad.

El tema de la película es el maltrato hacia los animales. Cientos de imágenes violentas se suceden en la pantalla: quemaduras,  mutilaciones, golpes y por supuesto matanzas. Las peores crueldades que se pueda imaginar encuentran su lugar en «Terrícolas». El dolor, el sufrimiento, la agonía de todos esos animales, producen en el espectador sentimientos de ira, impotencia, culpabilidad, angustia y unas incontenibles ganas de llorar.

Según se anuncia en la propia película, las imágenes reflejan la práctica cotidiana en las industrias alimentaria, textil y farmacéutica, aunque, ciertamente, cuesta creerlo. Que la muerte de los animales sea necesaria para una dieta carnívora resulta algo obvio, pero lo innecesario es la tortura, y precisamente es eso lo que «Terrícolas» documenta.

Sádicos o sin escrúpulos

Podría establecerse una distinción entre las personas que en la película infligen tales daños a los animales. Por una parte, el sádico, que sería aquél que disfruta causando dolor. El sádico se muestra apasionado y lleva a cabo todas esas crueldades por propia iniciativa. Quizás su oficio sea el de matancero, pero en su ejercicio trasciende los límites y se embarca en una guerra personal.

Por otra parte, tendríamos a personas sin escrúpulos, y aquí englobaríamos tanto a las que torturan directamente como a las que establecen los sistemas para que esa tortura sea efectiva. El dinero es el motor de estas personas.

Aprovechar el espacio al máximo, sin escrúpulos, implica -por ejemplo- hacinar a los animales. Hacinar en una nave a miles de reses implica -a su vez- cortarles los cuernos, castrarlas, etc. Hacerlo sin anestesia es mucho más barato que hacerlo con anestesia. Como se ve, el dolor ajeno, el respeto por los animales, no tienen ningún lugar en esta fórmula de mínima inversión – máximo beneficio.

Se ve a muchas personas sin escrúpulos en el documental, pero únicamente a quienes, por mandato superior, torturan como parte de un proceso industrial: no se ve a aquellos que fijan los pasos de ese proceso.

Espectadores y consumidores

Los espectadores, como consumidores de todo tipo de productos de origen animal, son cómplices de estas torturas y así queda dicho en la película. Se recalca una y otra vez que éstas son las prácticas habituales en la industria y que el hecho de desconocerlas no supone que no se produzcan.

El discurso de «Terrícolas», aunque quisiera ser neutral, es en realidad apasionado. Se percibe en el guión no sólo la indignación por estas vejaciones, sino el rencor hacia una sociedad compuesta por irresponsables que financian la actividad de sádicos y de personas sin escrúpulos. El documental es un puñetazo en la boca del espectador. Está editado sin ninguna piedad, no deja un momento de respiro, de tal modo que tras la primera media hora uno está deseando que termine, para poder volver a la cómoda ignorancia. Pero ya es demasiado tarde.

Y lo negamos. Nos resistimos a creer que las sociedades estén en manos de sádicos y de personas sin escrúpulos. Confiamos en que las autoridades, elegidas por nosotros, habrán establecido normas que impidan la tortura animal -¿cómo no van a establecerlas?-. Pero la película ni siquiera deja esa escapatoria. Nos señala, todo el tiempo, nosotros tenemos la culpa.

Ganado

Recordemos que el ser humano ha sido ganadero desde los tiempos del Neolítico, ha domesticado a los animales para obtener su propio beneficio, para aprovechar los recursos que le brindan, pero esta relación no siempre se ha basado (y queremos pensar que, aún hoy, no siempre se basa) en la violencia. Los seres humanos han alimentado y cuidado a los animales a lo largo de la Historia, les han proporcionado unas condiciones de vida más cómodas que las que ofrece el estado salvaje, y éste ha sido el modo de «ganárselos» (la etimología del término «ganado» es evidente: proviene de «ganar»).

Para las vacas, por ejemplo, pastar durante toda su vida en un terreno amplio y rico, libre de depredadores, habitado por miembros de su familia, dormir bajo techo, trashumar según la estación, ser asistidas en el parto, curadas de enfermedades, etcétera, es una situación muy cómoda que bien vale la pena aceptar. Para el ganadero tradicional, sus reses son su vida. Cuanto mejor las cuide, más leche producirán, más sanas estarán, mejor carne, mejor descendencia… Matar a una res se hace concienzudamente, en su momento y del mejor modo posible: existe una relación íntima entre el ganadero y su ganado.

«Terrícolas» muestra el horror de la violencia, esto no es ganadería. Y si la ganadería contemporánea, exhaustiva, industrial, es esto, que vaya la policía, que cierre las plantas, que libere a los animales y que meta en la cárcel a los responsables de por vida, porque lo merecen, porque han perdido cualquier noción de justicia.

O, como diría Kurtz en «El corazón de las tinieblas»: «Exterminate the brutes!!».

Porque… ¿quién es la bestia?

Ficha técnica«Terrícolas» es un documental que causa pesadillas. Quizás constituya la más dura crítica que se ha lanzado contra el ser humano y por eso verlo es un reto. A lo largo de su hora y media de duración, el espectador sentirá el impulso de apagar el televisor en no pocas ocasiones y sólo algunos valientes conseguirán visionarlo en su totalidad.

El tema de la película es el maltrato hacia los animales. Cientos de imágenes violentas se suceden en la pantalla: quemaduras,  mutilaciones, golpes y por supuesto matanzas. Las peores crueldades que se pueda imaginar encuentran su lugar en «Terrícolas». El dolor, el sufrimiento, la agonía de todos esos animales, producen en el espectador sentimientos de ira, impotencia, culpabilidad, angustia y unas incontenibles ganas de llorar.

Según se anuncia en la propia película, las imágenes reflejan la práctica cotidiana en las industrias alimentaria, textil y farmacéutica, aunque, ciertamente, cuesta creerlo. Que la muerte de los animales sea necesaria para una dieta carnívora resulta algo obvio, pero lo innecesario es la tortura, y precisamente es eso lo que «Terrícolas» documenta.

Sádicos o sin escrúpulos

Podría establecerse una distinción entre las personas que en la película infligen tales daños a los animales. Por una parte, el sádico, que sería aquél que disfruta causando dolor. El sádico se muestra apasionado y lleva a cabo todas esas crueldades por propia iniciativa. Quizás su oficio sea el de matancero, pero en su ejercicio trasciende los límites y se embarca en una guerra personal.

Por otra parte, tendríamos a personas sin escrúpulos, y aquí englobaríamos tanto a las que torturan directamente como a las que establecen los sistemas para que esa tortura sea efectiva. El dinero es el motor de estas personas.

Aprovechar el espacio al máximo, sin escrúpulos, implica -por ejemplo- hacinar a los animales. Hacinar en una nave a miles de reses implica -a su vez- cortarles los cuernos, castrarlas, etc. Hacerlo sin anestesia es mucho más barato que hacerlo con anestesia. Como se ve, el dolor ajeno, el respeto por los animales, no tienen ningún lugar en esta fórmula de mínima inversión – máximo beneficio.

Se ve a muchas personas sin escrúpulos en el documental, pero únicamente a quienes, por mandato superior, torturan como parte de un proceso industrial: no se ve a aquellos que fijan los pasos de ese proceso.

Espectadores y consumidores

Los espectadores, como consumidores de todo tipo de productos de origen animal, son cómplices de estas torturas y así queda dicho en la película. Se recalca una y otra vez que éstas son las prácticas habituales en la industria y que el hecho de desconocerlas no supone que no se produzcan.

El discurso de «Terrícolas», aunque quisiera ser neutral, es en realidad apasionado. Se percibe en el guión no sólo la indignación por estas vejaciones, sino el rencor hacia una sociedad compuesta por irresponsables que financian la actividad de sádicos y de personas sin escrúpulos. El documental es un puñetazo en la boca del espectador. Está editado sin ninguna piedad, no deja un momento de respiro, de tal modo que tras la primera media hora uno está deseando que termine, para poder volver a la cómoda ignorancia. Pero ya es demasiado tarde.

Y lo negamos. Nos resistimos a creer que las sociedades estén en manos de sádicos y de personas sin escrúpulos. Confiamos en que las autoridades, elegidas por nosotros, habrán establecido normas que impidan la tortura animal -¿cómo no van a establecerlas?-. Pero la película ni siquiera deja esa escapatoria. Nos señala, todo el tiempo, nosotros tenemos la culpa.

Ganado

Recordemos que el ser humano ha sido ganadero desde los tiempos del Neolítico, ha domesticado a los animales para obtener su propio beneficio, para aprovechar los recursos que le brindan, pero esta relación no siempre se ha basado (y queremos pensar que, aún hoy, no siempre se basa) en la violencia. Los seres humanos han alimentado y cuidado a los animales a lo largo de la Historia, les han proporcionado unas condiciones de vida más cómodas que las que ofrece el estado salvaje, y éste ha sido el modo de «ganárselos» (la etimología del término «ganado» es evidente: proviene de «ganar»).

Para las vacas, por ejemplo, pastar durante toda su vida en un terreno amplio y rico, libre de depredadores, habitado por miembros de su familia, dormir bajo techo, trashumar según la estación, ser asistidas en el parto, curadas de enfermedades, etcétera, es una situación muy cómoda que bien vale la pena aceptar. Para el ganadero tradicional, sus reses son su vida. Cuanto mejor las cuide, más leche producirán, más sanas estarán, mejor carne, mejor descendencia… Matar a una res se hace concienzudamente, en su momento y del mejor modo posible: existe una relación íntima entre el ganadero y su ganado.

«Terrícolas» muestra el horror de la violencia, esto no es ganadería. Y si la ganadería contemporánea, exhaustiva, industrial, es esto, que vaya la policía, que cierre las plantas, que libere a los animales y que meta en la cárcel a los responsables de por vida, porque lo merecen, porque han perdido cualquier noción de justicia.

O, como diría Kurtz en «El corazón de las tinieblas»: «Exterminate the brutes!!».

Porque… ¿quién es la bestia?

Ficha técnica

 

Innovate is for innovatorsInnovar es de innovadores

They say that a pessimist is a well-informed optimist. But they also say that the optimist has a project and the pessimist, an excuse.

Innovate is a difficult task. It is necessary to analyze the environment, identify needs and find solutions, there is nothing. And if, besides this, is to have integrity, we will try to do good, both on the needs that are to be met, as the solutions to meet them.

Recall, for example, in «The Godfather» Ford Coppola, that a certain famous singer goes to Brando to ask a favor, since it has some business in hand. Brando identifies and puts your need-effective solution, to be sure, but perhaps not the most ethical way possible.

It is difficult, we said, innovate, and be whole, ‘especially in troubled times. To innovate means to allocate some resources to research that could be used for production. That is, innovation is «stop and think» and «stop and think» is stopped. Innovation also is «taking a path» whose end is unknown, no one knows how long it will be necessary to find an idea, so that, for all this, the innovator is to be a brave or adventurous, but borders on recklessness.

Still, in many cases, efforts to innovate are rewarded. And the benefits of innovation not only take advantage of the innovators themselves, but society as a whole. In fact, history tells us more of an innovator who, reviled by society of his time, suffered the scorn and even the stake on behalf of a valuable advance for all.

It seems that at present, however, innovation, progress-is better received by the public in those dark times. But the imperative of profitability depends on the innovator like Damocles sword. Perhaps now we burn the agents of innovation because it may no longer be necessary: ​​it is easy for someone to steal your idea, that progress is not profitable, they do not find such an advance, or die of starvation by the wayside.

But there is something that ensures that innovation will continue to produce, however scrambled are the times: the peculiar character of the innovator. Like the artist, the innovator can not avoid being creative, way of living and relating with the world is created. And any artist knows, Van Gogh, that the first thing is to create and quite another to sell the building.Dicen que el pesimista es un optimista bien informado. Pero también dicen que el optimista tiene un proyecto y el pesimista, una excusa.

Innovar es una tarea difícil. Es preciso analizar el entorno, determinar necesidades y encontrar soluciones, ahí es nada. Y si, además de esto, se quiere ser íntegro, se intentará hacer el bien, tanto en las necesidades que se pretende satisfacer, como en las soluciones para satisfacerlas.

Recordemos, por ejemplo, en «El Padrino», de Ford Coppola, que un cierto cantante famoso acude a Brando para pedirle un favor, puesto que tiene algunos negocios entre manos. Brando identifica su necesidad y pone la solución -efectiva, por cierto-, pero quizás no del modo más ético posible.

Es difícil, decíamos, innovar -y ser íntegro-, sobre todo en tiempos revueltos. Innovar implica destinar unos recursos a investigación que se podrían utilizar para la producción. Es decir, innovar es «pararse a pensar» y «pararse a pensar» es pararse. Innovar, además, es «emprender un camino» cuyo final se desconoce: nadie sabe cuánto tiempo va a ser necesario para encontrar una idea, así que, por todo esto, el innovador no es que sea un valiente -o un aventurero- sino que roza la temeridad.

Aún así, en numerosas ocasiones, los esfuerzos por innovar encuentran recompensa. Y los beneficios de la innovación no sólo los aprovechan los propios innovadores, sino la sociedad en su conjunto. De hecho, la Historia nos habla de más de un innovador que, denostado por la sociedad de su tiempo, padeció el escarnio -e incluso la hoguera- en pro de un avance valioso para todos.

Parece que en la actualidad, no obstante, la innovación -el progreso- encuentra mejor acogida entre el público que en aquellos tiempos oscuros. Pero el imperativo de la rentabilidad pende sobre el innovador como sobre Damocles la espada. Quizás ahora no quememos a los agentes de la innovación porque quizás ya no sea necesario: es fácil que alguien les robe la idea, que el avance no sea rentable, que no encuentren tal avance, o que mueran de inanición por el camino.

Pero hay algo que garantiza que la innovación se va a seguir produciendo, por muy revueltos que estén los tiempos: el peculiar carácter del innovador. Al igual que el artista, el innovador no puede evitar ser creativo, su modo de vivir y de relacionarse con el mundo es crear. Y cualquier artista sabe -Van Gogh el primero- que una cosa es crear y otra muy distinta vender la creación.

Theatre and homosexualityTeatro y homosexualidad

«Since I was in middle school I liked the theatre and I always did female roles. In high school also belonged to a theatre group. So I thought maybe I could become an actress» – Kawabata, «Naturally»

The current is gay, no doubt, and even more in the performing arts.

In the monotheistic cultures, homosexuals have always been condemned to secrecy and shame, and therefore to the sordid, if not the gallows or the stake. In his cinematic recreation of the «Canterbury Tales» by Chaucer, Pasolini holds a personal interpretation and reworking of the story of two sodomites summoner when unable, for lack of potential, to buy the will of the ecclesiastical judge, extortioner, are burned in a large cloister, surrounded by a dramatic silence before the look of his countrymen. In the West, and only in the West have improved greatly in this respect, it is clear, but then to say that the homosexual issue has been resolved, half long way.

Some societies-pagan, of course, have been fit to homosexual, from the Siberian tribes where the shaman for his deviant personality and his special sensitivity, and female breasts painted on his chest, is better able to communicate and evoke arcane and hidden worlds, to Japan where theater Ka-bu-zi figure confirms the onnagata, actor who plays female roles ever and the existence of all-not just the theatrical one lives permanently in women, a clear example of dedication absolutely vital, not just part-time to art.

Yes, but Japan, although increasingly westernized since the Meiji era, is quite far away and exotic, really.

West is another story. Yet always, the percentage of homosexuals in the arts (ballet, theater and Hogan movie) is triggered, no doubt, with respect to other activities. In a very curious and unusual interview, the ex-boxer Mike Tyson says: «My dream is to become an actor. Yes, I want to do theatre. I may be a dreamer, but I think I can. Being someone who I can not be in the real world, I feel free. » Unexpected, surprising, especially for what concerns us here, revealing words. Return later to them.

Until the twentieth century, the theatre will stage explicit situations, openly gay, but like the dream as dream phenomenon exposes hidden and repressed feelings and desires satisfied unmentionable, through its symbolic and cryptic language to overcome the dream-censorship, performing arts will also give free rein, in an equally devious and impervious to social morality, the homosexual impulses, not only players but also spectators. The most glaring example is the ladybug character (I, actor, I’m not, what is the role I have to interpret and, secondly, I did not write), which raises at least the smile of the respectable (unconsciously I, the viewer, I recognize myself in something or in large part in it, but to laugh at him, I feel safe and safeguarded my heterosexuality). For example, Mezzetin, that raised evolved from the Commedia dell’Arte, uninhibitedly display, its very hit and more than suspicious ways, without any danger for those who embody and to whom, from outside, enjoy your mannered affectations. In the same context must be understood the destrozonas carnival, that so torn Solana portrayed in his paintings. Yes, true, true viragos recreate, but I, man, I dressed as a woman and somehow I have changed sex, without this I can be accused of being bitter shell as I have always shown genuine ways male, if not pure male. And that longing is satisfied anxiogenic prohibited and not only anxiety but also avoiding innocently enjoying, at the same time respecting and maintaining socio-sexual and psychological balance.

The taboo of homosexuality is addressed in passing and in a surreptitious and devious (and unconscious), very smart, in the Commedia dell ‘Arte, in line with the mess that compels the characters to cross-dress, that is to take the clothesbe the opposite sex and go through what is not. Example: Flavio and Isabella Isabella loves loves Flavio, this is classic, but their love is hindered by the selfishness of old, this is classic too, and thus to overcome the obstacles, Flavio innamorato is dressed as a woman and the innamorata Isabella as a man, but nobody knows the lure of the other. At one point they encounter. The adama Flavio feel an irresistible attraction to another man! And the same, but in the opposite direction, this is at least puzzling, the ambiguity and ambivalence as well as poetry are penetrated. Everything is clear then, certainly, but it has accomplished largely fictitious, the «gay utopia» in the words of the master Antonio Fava. In addition, the viewer vicariously, he also lived his own homosexual experience. Furthermore, «The Taming of the Shrew» by Shakespeare, the brave woman eventually bow the neck, also in «The Merchant of Venice», the Jew will be punished in the end, but in the first case, there lived a social and psychic, unpublished of female independence and in the second case will have to uphold the dignity and humanity of the universal and eternally reviled. Again, at the end of the work, to impose oppressive reality, certainly, but no-one can take away what they’ve lived.

Returning to friend Tyson, who as another one feels free. Since the homosexual can not, at least openly, so in ordinary social life in the theater, however, for the simple fact that it plays another, a character, he allows, and is allowed to be non-or rather it be what is not allowed to be, that is playing so-and-so, though whether of the same sex, is largely true, and another, that «other» which is itself in its dimension homosexual.

This is, in my opinion and if I have not been too abstruse, the reason why the theatre attracts the homosexual and there is, among actors and actresses, such a high number of sexual inversion.

«Desde que estaba en la escuela media me había gustado el teatro y siempre hice papeles femeninos. También en la secundaria pertenecía a un grupo de teatro. Por eso pensé que quizá pudiera volverme actriz» – Kawabata, “Con naturalidad”

Lo homosexual está de actualidad, qué duda cabe, y más aún en las artes escénicas.

En las culturas de inspiración monoteísta, los (y las) homosexuales se han visto siempre condenados a la clandestinidad y al oprobio, y por ende a la sordidez, cuando no a la horca o a la hoguera. En su recreación cinematográfica de los “Cuentos de Canterbury” de Chaucer, Pasolini lleva a cabo una personalísima interpretación y reelaboración del relato del summoner en que dos sodomitas incapaces, por falta de posibles, de comprar la voluntad del juez eclesiástico, concusionario, son quemados en un gran claustro, rodeados de un dramático silencio absoluto y de las miradas impertérritas de sus conciudadanos. Que en Occidente –y sólo en Occidente- hayamos mejorado mucho al respecto, es indudable, pero de ahí a afirmar que la cuestión homosexual haya sido resuelta, media mucho trecho.

Algunas sociedades –paganas, desde luego- han dado encaje al homosexual: desde las tribus siberianas en que el chamán, por su personalidad desviante y su especial sensibilidad, y con unos senos femeninos pintados sobre su pecho, está más capacitado para comunicar y evocar arcanos y los mundos ocultos, hasta el Japón donde el teatro Ka-bu-zi consagra la figura del onnagata, actor que encarna siempre papeles femeninos y cuya existencia toda –no sólo la teatral- se vive permanentemente en femenino, en un claro ejemplo de dedicación vital absoluta, y no sólo a tiempo parcial, al arte.

Sí, pero el Japón, aunque progresivamente occidentalizado desde la era Meiji, nos resulta bastante lejano y exótico, la verdad.

Occidente es otro cantar. Y sin embargo, desde siempre, el porcentaje de homosexuales en las artes escénicas (ballet, teatro y hogaño cine) se dispara, qué duda cabe, respecto al de otras actividades. En una muy curiosa y atípica entrevista, el exboxeador Mike Tyson declara: “Mi sueño es ser actor. Sí, quiero hacer teatro. Puede que sea un iluso, pero creo que puedo hacerlo. Siendo otra persona que no puedo ser en el mundo real, me siento libre”. Insospechadas, sorprendentes y sobre todo, para lo que aquí nos ocupa, reveladoras palabras. Volveremos más adelante a ellas.

Hasta bien entrado el siglo XX el teatro no pondrá en escena situaciones explícita o abiertamente homosexuales, mas al igual que el sueño como fenómeno onírico expone sentimientos ocultos y reprimidos y satisface deseos inconfesables, mediante su lenguaje simbólico y críptico con que superar la censura onírica, las artes escénicas también darán libre curso, de una manera igualmente sinuosa e inatacable por la moral social, a las pulsiones homosexuales, no ya sólo de actores sino asimismo de espectadores. El más palmario ejemplo es el del personaje mariquita (yo, actor, no lo soy; lo es el papel que he de interpretar y que, por otra parte, yo no he escrito), el cual suscita cuando menos la sonrisa del respetable (inconscientemente, yo, espectador, me reconozco en algo o en gran parte en él, pero al reír o mofarme de él, me encuentro a salvo y mi heterosexualidad salvaguardada). Así, por ejemplo, Mezzetino, ese criado evolucionado de la Commedia dell´Arte, exhibirá desinhibidamente, sus muy afectadas y más que sospechosas maneras, sin peligro alguno para quien lo encarne y para quien, desde fuera, disfrute de sus amanerados dengues. En esta misma perspectiva deben comprenderse las destrozonas carnavalescas, que de forma tan desgarrada retratara en sus lienzos Solana. Sí, es cierto, se recrean auténticas viragos, pero yo, hombre, me he vestido de mujer y en cierto modo he cambiado de sexo, sin que por ello se me pueda acusar de ser de la cáscara amarga puesto que siempre he exhibido auténticas maneras masculinas, cuando no de puro macho. Y así se satisface el anhelo prohibido y ansiógeno, no sólo eludiendo la angustia sino incluso disfrutando inocentemente, a la par que se respeta y mantiene el estatus socio-sexual y el equilibrio psíquico.

El tabú de la homosexualidad se aborda de soslayo y de una forma subrepticia y taimada (e inconsciente), muy inteligente, en la Commedia dell´ Arte, en la línea del enredo que compele a los personajes a travestirse, esto es a adoptar la ropa del sexo opuesto y hacerse pasar por lo que no se es. Ejemplo: Flavio ama a Isabella e Isabella ama a Flavio, esto es clásico, pero su amor se ve impedido por el egoísmo de los viejos, esto es clásico también, y así, para sortear los obstáculos, el innamorato Flavio se disfraza de mujer y la innamorata Isabella, de hombre; mas ninguno sabe de la añagaza del otro. En un determinado momento se topan él con ella y ella con él. El Flavio adamado sentirá una irresistible atracción hacia ¡otro hombre! Y otro tanto, mas en sentido opuesto, le acontecerá a Isabella y ello es, cuando menos, desconcertante -el equívoco y la ambigüedad se penetran además de poesía-. Se aclarará todo luego, ciertamente, pero se ha consumado en gran medida, ficticiamente, la “utopía homosexual”, en palabras del maestro Antonio Fava. Además, el espectador, vicariamente, ha vivido también su propia experiencia homosexual. Asimismo en “La fierecilla domada” de Shakespeare, la mujer brava acabará por agachar la cerviz; también en “El mercader de Venecia”, el judío será castigado al final; mas en el primer caso se habrá vivido una situación social y psíquica, inéditas, de independencia femenina y en el caso segundo se habrá reivindicado la dignidad y humanidad del universal y eternamente vilipendiado. Vuelve, en las postrimerías de la obra, a imponerse la realidad opresiva, ciertamente, pero “que les quiten lo bailao”.

Volvamos al amigo Tyson, quien siendo otro se siente libre. Ya que el homosexual no puede –al menos abiertamente- serlo en la vida social habitual, en el teatro sin embargo, por el simple hecho de que encarna a otro, a un personaje, se permite –y se le permite- ser lo que no es o más bien ser lo que no se le deja ser, esto es interpretando a fulano o mengano, aunque sean éstos de su mismo sexo, es en cierta y en gran medida, otro, ese “otro” que es él mismo en su dimensión homosexual.

Ésta es, en mi opinión –y espero no haber sido demasiado abstruso- el porqué de que el teatro atraiga al homosexual y haya, entre actores y actrices, un tan elevado número de inversión sexual.

Mariano Aguirre

Actor, dramaturgo, productor teatral y director de “La Troupe del Cretino”.

Bertsolari

En el marco del Festival Internacional de Cine de San Sebastián se ha presentado la película documental «Bertsolari», del director vasco Asier Altuna, que se estrenará el próximo día    14 de octubre en las salas comerciales.

«Bertsolari» se adentra en el fenómeno conocido como «Bertsolarismo», una práctica artística tradicional en el País Vasco que consiste en la improvisación de versos de acuerdo a unas reglas de rima y métrica concretas. La película profundiza en la vida de los bertsolaris, en sus motivaciones y trances y culmina en uno de los concursos más importantes de la Historia, el celebrado en el año 2009, que reunió a 14.000 personas en la final.

Lleno de emoción, el documental plasma la cultura vasca, la representa desde dentro y consigue no sólo dar a conocer un fenómeno poco conocido fuera del País Vasco, el cual por cierto sigue vivo y fuerte a pesar de su carácter tradicional, sino también reflejar una de las dimensiones más entrañables y constructivas de esta cultura.

En el documental participan algunos de los más relevantes bertsolaris contemporáneos en activo, como Maialen Lujanbio o Joseba Zulaika.

TPA on demandTPA a la carta

Television of the Principality of Asturias (TPA) has this week released a new video on demand service, «TPA la carte» offering viewers the ability to view all self-produced programs on the Internet TPA.

This service begins with TPA VoD a total of 25 productions and programs over 250 hours of programming will be expanded gradually.

The user of TPA on demand access to the program by clicking directly on the video player that displays a page with the display screen and a sidebar with information about each chapter: the title of the space, a brief synopsis, date TPA emission, the number of reproductions, the duration of the program and links to broadcast different content in the major social networks. In this way, the surfer can share videos with your contacts and supporters. In the same menu, the user has the opportunity to vote between one and five stars the content of each program.

In each program page, below the video display screen, are also the previous four chapters and a link to the file where other chapters are located in the same space.

In the case of TPA News TPA service a la carte stores the last five information of each of the four editions of the news: first and second editions Monday through Friday, and first and second editions of TPA Weekend News .

http://www.rtpa.es/alacartaLa Televisión del Principado de Asturias (TPA) ha estrenado esta semana su nuevo servicio de vídeo bajo demanda, «TPA a la carta», que ofrece a los espectadores la posibilidad de ver todos los programas de producción propia de TPA por Internet.

Este servicio VoD de TPA comienza con un total de 25 programas de producción propia y más de 250 horas de programación que se irán ampliando paulatinamente.

El usuario de TPA a la carta accede al programa pinchando directamente sobre el reproductor de vídeo, que despliega una página con  la pantalla de visualización y un menú lateral con los datos relativos a cada capítulo: el título del espacio, una breve sinopsis, la fecha de emisión en TPA, el número de reproducciones, la duración del programa y diferentes enlaces para difundir el contenido en las principales redes sociales. De esta manera, el internauta puede compartir los vídeos con sus contactos y seguidores. En el mismo menú, el usuario tiene la posibilidad de votar entre una y cinco estrellas el contenido de cada programa.

En la página de cada programa, debajo de la pantalla de visualización del vídeo, aparecen además los cuatro capítulos anteriores y un enlace al archivo donde se localizan otros capítulos del mismo espacio.

En el caso de TPA Noticias, el servicio de TPA a la carta guarda los cinco últimos informativos de cada una de las cuatro ediciones de los informativos: primera y segunda edición de lunes a viernes, y primera y segunda edición de TPA Noticias fin de semana.

http://www.rtpa.es/alacarta

Viajes Averno

El 17 de septiembre de 2011 se representaba en Beer Station (Madrid) la obra de teatro y danza “En el Infierno hay un tablao”, un recorrido turístico a cargo de La Troupe del Cretino –y en clave de humor- por los lugares más emblemáticos del Averno.

Ya en el vestíbulo –o en su equivalente-, un demonio da la bienvenida al respetable. Se trata de un personaje serio -cortés pero desabrido-, ataviado con chaqueta roja, un megáfono (una trompa) y una identificación manuscrita en la solapa: “acomodador”. Invita a los asistentes a sentarse y recalca que “se aceptan propinas”.

El Universo en un solo átomo, así el observador puede percibir, en un minuto, la grandeza de la obra y la generosidad de la Compañía, pero vayamos por partes.

Los espacios y el Espacio

Sólo los mejores espectáculos son capaces de transportar al espectador a los confines del Espacio. Es un proceso delicado, porque –como en cualquier viaje- se corre el riesgo de no llegar. El Circo del Sol, por ejemplo, domina la que podría denominarse técnica “de la antesala”, o “del preámbulo”, ya que jalona el itinerario del asistente de modo que la catarsis encuentre en la progresión el medio adecuado para actualizarse. Las dimensiones del espacio escénico trascienden así las de las tablas, convirtiendo al mundo entero en escenario. El teatro –y, en este caso, la obra de la Troupe- demuestra su magnitud –insondable- cuando los actores tratan de llenar –regla básica de la dramaturgia- esas tablas infinitas.

El contrato fiduciario

Tendiéndose como se tiende a la construcción de un espacio simbólico en el que tengan cabida saltos temporales, transmutaciones y demás atentados al discurso común y corriente, la puesta en escena marca las reglas en que se asentará el proceso catártico. La infinitud simbólica encuentra siempre la limitación material. En ocasiones –como en los grandes musicales de Broadway-, se pone al servicio de aquella infinitud una aparente ilimitación, que suele desembocar en despropósitos presupuestarios. Los grandes maestros, frente a esta técnica del talonario, saben ampliar a conveniencia los márgenes de su ficción, de modo que no sea necesaria –por ejemplo- una cuantiosa inversión en atrezzo. La identificación manuscrita del acomodador, en contraste con –y por ello apoyada por- la trompa megafónica, indica los parámetros del sueño escénico en la obra que nos ocupa.

Además, y por otra parte, la actitud del personaje enmarca el código de conducta aplicable, que más adelante será explicitado por el propio personaje de Satán: “Me comprometo a salvaguardar su honra, su vida y su hacienda”. Lo cual, dicho en el Infierno, es tranquilizador. El espectador acepta así dejarse llevar a la catarsis, asume los riesgos del viaje –al fin y al cabo, es el Infierno- y se entrega a un pacto fiduciario con el propio Satán –fáustico por ello- que se renegocia con cada minuto de permanencia en la platea.

La terrible comedia cotidiana

El acomodador muestra esa actitud displicente del mayordomo viejo. Sus maneras hablan de su historia, una de servidumbre inaceptada conducente a la amargura apenas oculta. Los demás personajes también gozan de esta profundidad, revestida de máscara: Satán es un Dottore –grandilocuente segundón intelectual- adaptado a la ocasión. Pedro Botero es un Zanni –un criado- sobrepasado por el peso de su trabajo (recolecta almas inconfesas) y traicionero para su amo (le pone velitas a los santos). Belcebú es un Capitano, fanfarrón pretencioso pero sanguinario; y Luzbel es un Viejo –gagá- que añora la corporeidad más sexual. Lo dicho no es menos aplicable a los personajes femeninos quienes, desde la expresión corporal y los vestidos tradicionales, ahondan en las grandes Culturas, pero de esto hablaremos más adelante.

Se verá que, gracias a los arquetipos, la obra se vuelve omnicomprensiva. Aborda los grandes temas que afectan al espectador -la muerte, las penurias, los conflictos, las pulsiones- y lava en público los trapos sucios de nuestra sociedad –con continuas alusiones a la más rabiosa actualidad- para que el asistente vuelva a casa limpio y perfumado (aunque quizás con algunos restos indelebles de azufre).

La mujer volcán

Y es la mujer la culpable de todo. Su esencia caprichosa e irresistible origina el derrumbamiento de los más grandes imperios. Las luchas son por y para ella. Ella es el volcán, el íntimo vínculo de unión con el Infierno, la vía por la que discurre el fuego líquido, de manera irresoluble e incuestionable, que todo lo arrasa. El hombre –el propio Satán- subyugado, ni siquiera se rebela contra el estatus de dominación y si ella quiere la cabeza del Bautista, así sea.

La Historia abunda en personajes mitológicos de tal estirpe. Loadas en la misma medida que vejadas, las mujeres se sitúan en el epicentro exacto de la cuestión. Al pretenderlas, el hombre manifiesta su verdadera esencia miserable y demoníaca. Al ser rechazado, una vez desnudo, desenmascarado, humillado y vil, arremete contra ellas. Ayer murieron en España dos mujeres apuñaladas por sus cónyuges (nótese que el puñal penetra en la carne). Rabiosa actualidad.

El cariño realimentado

La obra es redonda. Desde la pobreza de medios que la Compañía preconiza, se tiende al infinito simbólico (y más allá). El esfuerzo, el cuidado con que está elaborada la pieza, resulta en un trabajo de orfebrería que dejaría atónito a cualquiera que quisiera mirarlo. Quizás el espectador no sepa por qué las cosas suceden como suceden, pero intuye que eso que acontece ante sus ojos es una liturgia. Podría interpretarla en profundidad y comprenderla, en cuyo caso disfrutaría; o bien no entender nada, y aún así disfrutar de ella –porque es Arte-. También puede no querer entender, no disfrutar de ella y atentar contra el oficiante –casos hay-, pero nunca podrá desconocer su condición sagrada, ya que el ritual se reconoce a la legua.

El aforo de la sala era reducido y la afluencia, minoritaria. Es una lástima que los “monólogos del Club de la Comedia” que se representaban a continuación coparan todo el interés. El cariño con que se coció “En el Infierno hay un Tablao” nada tiene que ver con la fritanga que sucedió, pero el gusto está atrofiado y ya pocos distinguen un solomillo de una mala hamburguesa. Así les va a los ganaderos de alta montaña: panda de cretinos.

http://www.troupedelcretino.com/

Vivir de la luz

¿Es posible vivir sin comer ni beber nada? Recientemente se ha estrenado en España «Vivir de la luz», el primer documental para la gran pantalla del director austriaco P. A. Straubinger, en el que se pone en cuestión la doctrina denominada «Respiracionismo», que consiste en practicar un ayuno extremo y alimentarse, según sus seguidores, exclusivamente de la luz y, más concretamente, de la «energía sutil», o «Prana».

Straubinger ha investigado el asunto durante diez años, desde que viera un documental sobre Nicholas de Flüe, un místico del siglo XV que supuestamente se alimentaba de esta «Luz Divina». Para el rodaje del documental, el director viaja a través de distintos países en busca de seguidores de esta doctrina, considerada como «secta» por algunas naciones, e intenta descubrir qué hay de verdad en todo ello. A tal fin, somete la cuestión a estudios científicos, cuyos resultados hablan de los límites de la Ciencia, puesto que no encuentran evidencia alguna de engaño.

 

 

Thunderbolt

Is the name of the new connection interface designed by Intel, which replaces the USB so popular. Apple has committed fully to this new technology and incorporating it has shown to all new-generation equipment. Thunderbolt featureis its large bandwidth, 10 Gbps, twice the current USB 3.0 and much more than other previous standards such as Firewire (800 Mbps) or USB 2.0 (500 Mbps). In addition, it can be connected in series, so that all devices coming tothe computer via a single cable.

The short-term future will be marked by the struggle between Thunderbolt and USB 3.0, but long term it seems that no competitor will stay Thunderbolt, as Intel plans to change the copper that made ​​optical fiber, which would increaseexponentially with the width -band (100 Gbps).

Comes to professional video well this technological evolution, as it will remove the hard drives out of the editions, also for working in high definition and other things.

The main disadvantage is its high cost, but the recent increase in the supply of compatible devices seems to herald an imminent price decline, so we can be optimistic.Es el nombre del nuevo interfaz de conexión diseñado por Intel, que viene a sustituir al tan popular USB. Apple ha apostado de lleno por esta nueva tecnología, y lo ha demostrado incorporándola a todos sus equipos de nueva generación. La característica de Thunderbolt es su gran ancho de banda, 10 Gbps, el doble que el actual USB 3.0 y mucho más que otros estándares anteriores como Firewire (800 Mbps) o USB 2.0 (500 Mbps). Además, se puede conectar en serie, de modo que todos los dispositivos llegarán al ordenador a través de un solo cable.

El futuro a corto plazo vendrá marcado por el combate entre Thunderbolt y USB 3.0, pero a largo plazo parece que THunderbolt se quedará sin competidor, puesto que Intel tiene previsto cambiar el cobre que lo compone por fibra óptica, con lo que aumentaría exponencialmente el ancho de banda (100 Gbps).

Al vídeo profesional le viene muy bien esta evolución tecnológica, porque permitirá sacar los discos duros fuera de las ediciones, también para trabajar en alta definición y otras muchas cosas.

La principal desventaja de Thunderbolt es su elevado coste, pero el reciente aumento de la oferta de dispositivos compatibles parece anunciar un inminente descenso del precio, así que podemos ser optimistas.

Broadcast

Date: October 25 to 28, 2011

Place: IFEMA (Madrid)

More information: http://www.ifema.es/web/ferias/broadcast/default.htmlFecha: 25 a 28 de octubre de 2011

Lugar: IFEMA (Madrid)

Más información: http://www.ifema.es/web/ferias/broadcast/default.html