Mundos inexistentes

Aquí os dejamos una pequeña muestra de cómo se construye esa maravillosa mentira que es el cine. Brainstorm es una de las más importantes empresas productoras de 3D y “Motion Graphics” (gráficos animados) del mundo. Han trabajado para directores como Scorsese, los hermanos Coen, Ron Howard, o Tim Burton. Este vídeo es su “reel” -o “bobina”- correspondiente a la segunda temporada de “Boardwalk Empire”, serie ambientada en los años de la ley seca en Estados Unidos. Para dar una idea, diremos que producir el primer capítulo de esta serie costó 18 millones de dólares. Ver para creer…

Web oficial

Ver lo invisible

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) publicaba recientemente los resultados de un estudio realizado por su Media- Lab, mediante el que han construido una cámara capaz de ver lo invisible, esto es, grabar imágenes que están fuera de su ángulo de visión. El sistema se basa en un rayo láser que, al chocar contra una superficie, estalla en haces de fotones, los cuales son posteriormente capturados por la cámara. De este modo, los diferentes tiempos que los fotones tardan en volver a la lente son identificados como distintas distancias al objeto escondido, haciendo posible su reconstrucción en 3D.

Las aplicaciones de esta invención son muy variadas y aún están por descubrir. Se intuye que será útil para los sistemas de rescate durante un incendio, para los sistemas de seguridad de los coches y también para la Medicina.

Las gafas inteligentes

Responder a nuestras llamadas y mensajes, consultar un recorrido en el mapa, grabar vídeo, escuchar música y mil cosas más, todo mediante unas gafas que se controlan con nuestra voz. Project Glass es el último invento de Google, tan revolucionario que está causando una intensa conmoción a nivel mundial, por las repercusiones que entraña.

La llamada “realidad aumentada” parece que ha encontrado en este producto su mejor aliado. Se trata de un instrumento capaz de ofrecernos las capas de datos que necesitemos en cada momento. Horarios de conciertos, información sobre nuestras cuentas bancarias, sobre el personaje a que haga referencia un monumento con el que nos topemos y en definitiva toda la información disponible en la web.

Existen incluso aplicaciones que permiten el reconocimiento de rostros, de modo que en poco tiempo será posible cruzarse con un desconocido por la calle y conocer automáticamente su “perfil público” (profesión, número de teléfono, estado civil, o lo que esa persona haya decidido hacer público).

Según el New York Times, estas gafas estarán a la venta a finales de este mismo año, por un precio similar al de un “smartphone”.

Si queréis obtener más información sobre realidad aumentada, os recomendamos que veáis la conferencia que se impartió a finales del año pasado en el CEEI.

Subtítulos a oído

Youtube ha puesto en marcha recientemente, en una versión de prueba, “Automatic captions”, una utilidad que detecta las palabras pronunciadas y las transcribe, convirtiéndolas en subtítulos para los vídeos; es decir, que crea subtítulos “a oído” automáticamente.

Si a esta nueva herramienta le añadimos la traducción simultánea de subtítulos, que ya existía en Youtube, podemos conseguir que un vídeo en japonés, por ejemplo, se subtitule automáticamente en español.

El avance que ofrece “Automatic captions” es enorme, evidentemente. Ser capaces que conseguir cualquier contenido traducido a cualquier idioma, automáticamente… es algo increíble. Y es tan increíble porque, en parte, es algo -todavía- imposible. “Automatic captions” de momento sólo está disponible para audios en inglés de determinados canales (UC BerkeleyStanfordMITYaleUCLADukeUCTVColumbiaPBSNational Geographic). Además, no siempre transcribe correctamente las palabras (depende mucho de la dicción del orador). Y cuando ese texto transcrito “a oído”, lo traducimos automáticamente, la barca ya empieza a hacer muchas aguas, a menudo se pierde el sentido de las frases.

No obstante, el esfuerzo de Google-Youtube es digno de alabanza. Para hacer las cosas bien, en general es necesario hacerlas primero mal. Y en eso estamos.

Os dejamos un pequeño tutorial para que os familiaricéis con la nueva herramienta:

El mundo después de Megaupload

Tras el cierre, de todos conocido, por parte del FBI, de la plataforma Megaupload -que alojaba miles de películas en su versión “pirata”-, las más importantes webs de descarga directa (Fileserve, Rapidshare, VideoBB…) han retirado de sus servidores buena parte de sus contenidos “pirata”, por miedo a una intervención de las Autoridades. Dicha circunstancia ha producido entre los usuarios un resurgimiento de los métodos de descarga P2P (Peer to Peer), como Emule o BitTorrent, sistemas estos que habían sido abandonados, en cierta medida, en pro de las plataformas de descarga directa.

El P2P se basa en el intercambio de archivos entre usuarios, es decir, el material no está alojado exclusivamente en un servidor -como estaba en Megaupload-, sino que está diseminado entre los ordenadores conectados en ese momento. La descarga es, por este motivo, más lenta e insegura que en la modalidad directa, pero a nivel legal, se trata de un sistema mucho más difícil de erradicar y por tanto, más efectivo para el “pirata”.

Los programas más comunes de descarga P2P son Emule y BitTorrent, aplicaciones que el usuario instala en su ordenador y que permanecen funcionando en segundo plano. Cuando un usuario desea descargar una película, simplemente tiene que buscar el “feed” o el “torrent” de esa película en Internet y añadirlo a la lista de descarga. Esta es una recopilación de páginas donde encontrar esos “feeds” o “torrents” (Fuente: softzone.es):

Para Emule

Para BitTorrent

  Para Emule y BitTorrent

CDs, DVDs… No, gracias

CDs, DVDs, tarjetas de memoria, cintas, discos duros, Blu-rays… Son todos soportes de grabación, pero ¿cuál es el mejor? ¿Volverá a suceder lo mismo que con las cintas de cassette y VHS? ¿Tiraremos todos nuestros CDs y DVDs a la basura?

¿Hacia dónde evoluciona la industria?

Sin detenernos en las características técnicas de todos estos formatos –para eso tenemos la Wikipedia-, intentaremos evidenciar la actual decadencia de los soportes a los que -para entendernos- llamaremos “físicos” (cintas, CDs, DVDs, Blu-rays) frente a los que llamaremos “digitales” (tarjetas de memoria, discos duros, SSD…), éstos últimos en pleno auge.

Un par de décadas atrás, el usuario medio no almacenaba tanta información como hoy en día. Bastaba con un álbum para las fotos familiares, un archivador para los recibos del banco, unas cuantas cintas VHS -en las que cabían dos horas de vídeo-, algunos vinilos –con 20 minutos de música en cada cara- y poco más. Los pocos ordenadores que había en el mercado funcionaban con cintas magnéticas o discos magnéticos, de muy bajo tamaño de almacenamiento, y en el entorno profesional televisivo se utilizaban formatos como el U-matic o el Betacam, con enormes cintas que permitían almacenar con buena calidad el vídeo con el que trabajaban. Para la edición de vídeo se utilizaban ABrolls, que simplemente eran diferentes “vídeos” (“magnetoscopios” en lenguaje técnico) conectados entre sí. Uno o varios de ellos eran la fuente y se iban eligiendo planos de una cinta o de otra, que se grababan en otro magnetoscopio, en otra cinta. Hoy en día este flujo de trabajo ha cambiado mucho, las cintas, o no se utilizan, o se utilizan poco… Pero no entremos en eso… todavía.

Estamos a mediados de los 80. Las cintas de cassette aseguran el almacenamiento de nuestras canciones o programas de ordenador. Los ordenadores han ido evolucionando, los discos duros van teniendo más capacidad, pero siguen siendo muy caros. En los ordenadores más modernos se empieza a utilizar el floppy disc…Y de pronto, como por arte de magia, aparece el CD. Y todo cambia.

“Éste es el formato óptico”, “es el futuro”… todos nos pusimos como locos a sustituir lo que teníamos en cinta de cassette por nuestros nuevos y flamantes CDs. No hacía falta rebobinar para escuchar esa canción que tanto nos gustaba y además, al contrario que las cintas -que al irse usando van perdiendo la información grabada y cada vez se escuchan peor- los CDs ofrecían cero pérdida de calidad con el paso del tiempo. También se dijo de ellos que eran irrompibles, pero ¿quién se cree esto ahora?

Son los noventa, los DVDs acuden para sustituir a las cintas VHS, otra vez con muchas ventajas, como la no degradación de la calidad de la imagen, la posibilidad de subtítulos, audio en varios idiomas, capítulos… Pero fue cuando Internet se popularizó –alrededor del año 2000-, y cuando las fotografías y el video se colaron en nuestros ordenadores, cuando empezamos a necesitar más espacio de almacenamiento. Los discos duros existentes se nos quedaban pequeños y vimos una solución en los DVDs. Con sus 4.7GB de almacenamiento, a un precio bajo, servían para guardar nuestros contenidos digitales. Pero los DVDs tienen también carencias: son relativamente frágiles, si se rayan, toda la información se puede perder, ocupan espacio -al principio parece que no demasiado, pero si pensamos que 2TB son más de 400 DVDs, vemos que el almacenamiento y la catalogación empiezan a ser un problema- y claro, no es posible grabar en ellos archivos mayores de 4,7GB.

Los discos Blu-ray vienen –algunos años después- de la mano del vídeo en alta definición. Una película en alta definición “pesa” bastante más de 4,7GB, y el Blu-ray parece la salvación, el sustituto natural del DVD, puesto que es un formato que puede almacenar hasta 25GB por disco. El Blu-ray necesita un lector específico –bastante caro, por cierto-, razón por la cual no consigue calar en un mercado que ya observa con recelo los continuos cambios de formato. No obstante, el Blu-ray goza de cierto auge durante los años 2007-2008, porque la consola de videojuegos PlayStation 3 reproduce este tipo de discos. Hoy, en el año 2012, ya es difícil encontrar en el mercado una grabadora de discos Blu-ray, por lo que la muerte de este formato es una realidad anunciada.

Entonces ¿cuál es la solución perfecta? Lamentablemente, no la hay. Hoy en día, los discos duros han aumentado muchísimo su capacidad, llegando a los 3TB y más, a un precio mucho más bajo (hay discos duros de 3TB por menos de 200 Euros). Pero los discos duros tienen otros problemas: son muy frágiles; con un simple golpe, es fácil perder la información. Y tienen una vida útil limitada… Tres o cuatro años de media. Su velocidad de escritura o lectura, además, es baja y hoy en día, con los ordenadores que hay en el mercado, es uno de los componentes que más ralentizan el flujo de trabajo.

Y al fin llegamos a los llamados SSD (Solid State Disk). Simplificando, son tarjetas de memoria –como las de las cámaras de fotos digitales- con más capacidad, mucho más rápidas y resistentes que un disco duro, pero bastante más caras.

Como se ve, existen muchos soportes de grabación en el mercado actual. Todos presentan ventajas e inconvenientes y nos queda a nosotros la decisión de por cuál decantarnos, según las necesidades que tengamos. Si lo importante es la velocidad y la durabilidad, sin duda los SSD son el futuro. Si prima el almacenamiento, lo más cómodo son los discos duros. En videocámaras, muchas veces la cinta digital sigue siendo la mejor opción.

Como profesionales del vídeo, nosotros pensamos que es el momento de evolucionar, de moverse hacia delante. El tiempo de los DVDs, CDs y Blu-rays ha pasado. Discos duros, tarjetas de memoria, pen drives o discos SSD son el futuro. Con soluciones como los raids (que son discos duros conectados en cadena para mejorar su velocidad o realizar copias de seguridad) tendremos cubiertas todas nuestras necesidades a nivel usuario. Y el “almacenamiento en la nube”, gracias a la mejora de las conexiones a Internet, se perfila también como una alternativa a los soportes “físicos”. Servicios como Megaupload o ICloud de Apple, que alquilan espacio en sus servidores para así tener acceso a nuestros contenidos desde cualquier parte del mundo, están teniendo una excelente acogida.

Así que, si alguien nos ofrece un CD o un DVD por la calle –o, con mayor motivo, en una tienda-, ya sabemos la respuesta (si queremos ser corteses): “No, gracias”.

Realidad aumentada

EMTUSA, la empresa de transportes de Asturias, ha presentado una aplicación basada en la tecnología de “realidad aumentada” que permite localizar paradas de autobús, puntos donde se puede recargar tarjetas, paradas de taxis y parques de alquiler de bicicletas. Todo ello desde un teléfono inteligente (Smartphone) y de manera gratuita.

La tecnología de “realidad aumentada” consiste en el enriquecimiento de imágenes del mundo real en tiempo real mediante la superposición de información textual, iconos o imágenes. Con esta aplicación, el usuario puede ver a través de la pantalla de su móvil las imágenes que capta la cámara con información superpuesta de paradas más cercanas, paradas de taxis, puntos de recarga y alquiler de bicicletas. En el caso de las paradas, además de indicar la distancia y como llegar, se informa de los próximos autobuses en pasar por dicha parada. El usuario dispone de esta manera de una “marquesina virtual” en su móvil.

Descargar aplicación

 

 

 

 

Thunderbolt

Es el nombre del nuevo interfaz de conexión diseñado por Intel, que viene a sustituir al tan popular USB. Apple ha apostado de lleno por esta nueva tecnología, y lo ha demostrado incorporándola a todos sus equipos de nueva generación. La característica de Thunderbolt es su gran ancho de banda, 10 Gbps, el doble que el actual USB 3.0 y mucho más que otros estándares anteriores como Firewire (800 Mbps) o USB 2.0 (500 Mbps). Además, se puede conectar en serie, de modo que todos los dispositivos llegarán al ordenador a través de un solo cable.

El futuro a corto plazo vendrá marcado por el combate entre Thunderbolt y USB 3.0, pero a largo plazo parece que THunderbolt se quedará sin competidor, puesto que Intel tiene previsto cambiar el cobre que lo compone por fibra óptica, con lo que aumentaría exponencialmente el ancho de banda (100 Gbps).

Al vídeo profesional le viene muy bien esta evolución tecnológica, porque permitirá sacar los discos duros fuera de las ediciones, también para trabajar en alta definición y otras muchas cosas.

La principal desventaja de Thunderbolt es su elevado coste, pero el reciente aumento de la oferta de dispositivos compatibles parece anunciar un inminente descenso del precio, así que podemos ser optimistas.

Smart TV

La televisión sigue evolucionando y el destino parece claro: integrarla en Internet. Los fabricantes más importantes de televisores se han puesto de acuerdo y el resultado es “Smart TV”, un completo centro de entretenimiento para nuestro salón, desde el que podamos acceder a un infinito número de aplicaciones online.

Un entorno único para todos los televisores, con independencia del fabricante, garantiza un manejo similar en todos los casos y por tanto una experiencia de usuario más sencilla. Los programadores podrán realizar sus aportaciones y el usuario tendrá la posibilidad no sólo de ver los canales tradicionales, sino de alquilar películas, jugar, escuchar música y cualquier otra funcionalidad que los desarrolladores sean capaces de inventar. También incorpora un sistema de recomendaciones basado en las preferencias del usuario y la posibilidad de manejar el televisor desde nuestro teléfono móvil, a través de la red wifi.

Inicialmente, Smart TV sólo estará disponible en la gama alta de televisores Philips, Sharp, Loewe y LG, pero el mercado parece caminar en esa dirección y no tardaremos mucho en ver televisores de gama media que incorporen este sistema.

 

Netflix

La distribución cinematográfica parece que por fin está evolucionando hacia un modelo sostenible. El DVD está agonizando y el Blu-Ray ni siquiera ha conseguido levantar cabeza. Los video clubs que han conseguido sobrevivir en esta etapa de transición lo han hecho gracias al sistema de cajeros 24 horas que también amenaza con extinguirse. Los avances tecnológicos han traído consigo un colapso del modelo económico y un cambio del sistema cultural y ya no hay vuelta atrás.

En España, el 99 por ciento de las descargas de cine por Internet incumple la Ley de Propiedad Intelectual, según Rafael Sánchez, director de Filmotech. Y esta situación está arruinando al sector. Netflix se perfila como la alternativa legal al pirateo. Es un videoclub online, con más de 100.000 títulos, que cobra a sus suscriptores una cuota mensual por descargar películas y series. Su implantación en España está prevista para enero de 2012 y el precio mensual de este servicio se calcula en torno a los 15 euros. En Estados Unidos, las cifras les avalan, puesto que el 22 por ciento de todas las descargas de vídeo correspondieron en marzo de este mismo año a Netflix. Y a nivel mundial, ya cuentan con 22,5 millones de suscriptores.

El problema es que la cultura de la piratería ya ha calado muy hondo en España y va a ser muy difícil modificarla. Plataformas como Megavideo, en conjunción con portales como Cinetube ofrecen un servicio mucho más completo, que no se reduce a 100.000 títulos, sino que es infinito y está permanentemente actualizado, con todo tipo de películas y series, aplicaciones, juegos, libros y música. Todo gratis. Pero también ilegal.

En cualquier caso, no deberíamos perder de vista el gran privilegio que supone poder acceder en cualquier momento y desde cualquier lugar a una filmoteca infinita. El crecimiento cultural que implica es inmenso. Un sueño para cualquier cinéfilo. Una escuela universal. Renunciar a él sería una necedad (¡no lo hagamos!), pero regularlo es una necesidad.